Por: Evelin Lemus
Hace algunos años escuchaba
hablar a las personas adultas respecto a la ideología política, derecha o
izquierda, nunca me tomé la molestia de investigar qué quería decir, uno de mis
maestros decía en una de sus clases que; era muy necesario saber nuestra
ideología política para respetar las ideas de los demás, pero aun así nunca lo
creí tan esencial, pues siempre pensé que todos teníamos una misma forma de
pensar al hablar de política, `no al aborto` o
`el matrimonio es algo sagrado´.
“Durante la revolución
francesa dos partidos se disputaron el poder en la asamblea. Por un lado los
girondinos, un partido moderado que propugnaba un derecho al sufragio no
universal, del que excluía a las clases no propietarias y que defendía la
alianza con la nobleza para establecer en Francia una monarquía parlamentaria.
Por contra, los jacobinos defendían un sufragio universal que extendían a todos
los miembros de la población y la instauración de una república. Estos últimos
tenían el apoyo de las clases más populares, mientras que los girondinos eran
apoyados por los burgueses, propietarios y algunas capas de la nobleza. En las
deliberaciones de la asamblea los girondinos se sentaban a la derecha y los
jacobinos a la izquierda, de aquí la división, que aún hoy perdura, de
ideologías de izquierdas y de derecha.”
Así es como a las personas
de derecha se les define como aquellas personas que obedecen a las autoridades
y son vistas plenamente legítimas en la dirección de la sociedad. A aquellas
que apoyan las decisiones correctas, muchos les han llamado “chapados a la
antigua” por la forma en la cual ellos aun respetan ciertas normas de nuestro
país o incluso, como en el ejemplo anterior, cuando se discute respecto al
aborto, no están de acuerdo a que se realice aunque el hijo no sea planificado,
una persona de derecha nunca hará una alianza para matar a un ser humano que
aunque aún no haya nacido ya se le considera como tal.
Alguien de derecha disfruta
del orden, nunca saliendo de un lineamiento plenamente estricto.
Aunque muchos
se han ocupado en decir que los de derecha autoritaria "discriminan",
no he encontrado algo que lo afirme, lo único que resalta en ellos es la
autoridad que imponen.
Esta autoridad, les deja ver
con claridad las cosas buenas para ellos y lo correcto, viven una vida ordenada
y todo lo quieren a la perfección, se rigen por las reglas que impone el país,
y donde ellos estén les gusta realizar las actividades de manera justa.
Un ejemplo claro de una
persona con esta ideología es el General Otto Pérez Molina quien viene a imponer su autoridad, como dice en
muchas de sus campañas “Con mano dura” sabiendo perfectamente que alguien de
derecha hace cumplir la autoridad, lo que en Guatemala hay pocas personas que
lo hacen, él propone hacerlo en su gobierno, aunque no estemos seguros de ello,
por la forma en la que él actúa ante aquel que viole las normas del país,
podemos considerarlo como un ejemplo claro de una persona de derecha
autoritaria.
Mientras que he llegado a la
conclusión y he pensado que somos un país liberal en donde todas las personas
tienen diferentes pensamientos, formas de actuar y expresar sus ideas; ante ello he pensado en que las
personas de derecha somos, no solamente las que imponen un orden, si no las que
más de alguna vez hemos llegado a quedarnos calladas cuando alguien de
izquierda tiene la razón. Realicé una auto evaluación con un test de mi
ideología, y me di cuenta que soy derecha autoritaria por ello vengo hablando
del tema porque al investigarlo he podido identificar mi forma de pensar con
estas líneas que he escrito.
Soy una persona a quien le
gustan las cuentas claras, no me interesa si en mi vida social encuentro
personas que no son de mi ideología, quizá izquierda, pero sin embargo quiero
que respeten mi opinión e ideas y por qué no órdenes que en un momento u otro
toda persona da.
Hace unas semanas atrás una
persona me dijo lo siguiente: “Para ti no es sencillo llevarte bien con las
personas por el tipo de pensamiento que tienes”. No es así, soy de derecha pero
respeto los pensamientos de cada quien, he llegado a socializar con aquellas
personas que están “a favor de la unión libre”; para mí, el matrimonio es algo
sagrado en donde cada mujer merece salir de su casa al lado de su padre hacia
el altar de una iglesia, pero igual respeto la opinión.
Yo creo que en Guatemala no
hay quien realmente se apegue totalmente a la ley, de ser así nuestro país
sería diferente, lamentablemente hay personas que creen que todo es correcto y
quieren que todos hagamos lo que ellos ordenan, voy en contra de esas
propuestas porque no todos somos iguales, como se dice popularmente `cada cabeza
es un mundo`. En total lo que nos queda es tratar de ponderar cada opinión así
construiremos una mejor mentalidad para poder vivir en un ambiente donde no
siempre se respirará paz, pero podemos lograr sentirla cada ser humano que así
lo desee.
Una persona derechista
siempre querrá imponer su autoridad de manera correcta, aunque habrán personas
a las que esto no les será grato, pero no olvidemos las palabras trascendentes
que el Sr. Benito Juárez dijo: “El respeto al derecho ajeno es la paz”.